viernes, mayo 09, 2008

Nuevo Meme

Desde el microcosmos me llega otro meme, este más fácil que las otras veces, lo cual se agradece ;-). Se trata de decir cuál es mi película y mi libro favorito...

En cuanto al libro, creo que lo tengo bastante fácil. Si me tengo que inclinar por uno, aunque me duela dejar a Shakespeare a un lado, o al rey del terror también al margen, me inclinaría por
Los pilares de la Tierra, de Ken Follet. ¿Por qué? Porque sin ser novela histórica propiamente dicha porque no plasma los hechos reales tal cual sucedieron, logra recrear un momento histórico como es el medievo con una maestría indescriptible. En esa época, los hechos se desarrollan alrededor de la construcción de una catedral, en un lugar llamado Kingsbridge (que no es el Kingsbridge real que hay en Inglaterra, sino uno ficticio, o al menos eso se supone), a través de la narración de diferentes historias que se entrecruzan en algunos momentos del libro y te dejan con la intriga al final de cada capítulo. En definitiva, un libro que, aunque extenso, engancha enseguida.

Lo de la película es algo más difícil. Podría decir que no tengo una película favorita, que si la tuviera quizá sería
la tercera de Star Wars (el capítulo VI, El retorno del Jedi) o la tercera de Indy, Indiana Jones y la última cruzada (no, no tiene nada que ver con los números, es casual). Pero como se trata de elegir una, tengo que admitir mi cariño hacia una película de humor que me caló desde que era pequeña: El jovencito Frankenstein, de Mel Brooks, una versión "diferente" de la historia de Frankestein y una parodia auténtica de las películas de terror. Prometo que hasta me sabía los diálogos de memoria. Y aún me acuerdo de algunos trozos...

Como muestra,
una escena:





Pensando a quién pasarle este meme, he decidido que sean los cinéfilos, Jose y Luis, quienes den su opinión.

martes, mayo 06, 2008

Frases de cine: Anie Hall

Recordé aquel viejo chiste en el que un tipo va al médico y dice:
"Doctor, mi hermano está loco, cree que es una gallina".
Y el médico le dice:
"¿y por qué no le lleva a un manicomio?"
Y el tipo responde:
"Lo haría, pero necesito los huevos"
Pues eso es lo que pienso de las relaciones humanas.Son totalmente irracionales, y locas, y absurdas, pero supongo que las seguimos manteniendo porque la mayoría de nosotros necesitamos los huevos".


Es una frase de la película Annie Hall de Woody Allen

viernes, mayo 02, 2008

El Genoma Humano


domingo, abril 20, 2008

Inglaterra y los mercurius

El siglo XVII se caracterizó por la abundancia de periódicos en Inglaterra, de diferentes ideologías, a pesar de los intentos de Carlos I por censurarlos y, en definitiva, por restringirlos. Pero, ¿por qué la mayoría se llamaban Mercurius?


La mayor parte se destinaban a la información política, como el Mercurius Británicus, el Mercurius Aulicus y el Mercurius Civilis. Cada uno de ellos surge para defender unas ideas concretas, ya fuesen las causas parlamentarias o las monárquicas, en una época en que los enfrentamientos sociales y políticos en el país eran la tónica común.

Mercurius, palabra que deriva del latín, y cuya traducción sería Mercurio, hace referencia al mensajero de los dioses griegos, también conocido como Hermes. Según la tradición, a Mercurio se le atribuye un símbolo: el caduceo, del griego kadux que significa heraldo o embajador. Ya en la antigua Grecia, el caduceo era utilizado por dichos heraldos y embajadores como señal de inviolabilidad personal, como personificación de mensajeros de los dioses.

En este sentido, Mercurio es considerado el dios de los mercados, patrón del comercio y del juego de dados. También se le atribuyó la creación de la lira, el alfabeto, los números, la gimnasia, el pesaje y las medidas, siendo además dios protector de los caminos, de las calles, las plazas, protector de los cambios, el tráfico y el comercio en general.

El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define el símbolo de Mercurio, el caduceo, como "vara delgada, lisa y cilíndrica rodeada de dos culebras, atributo de Mercurio. Los gentiles la consideraron como símbolo de la paz y hoy suele emplearse como símbolo del comercio".

La relación de este símbolo con el periodismo, o más concretamente, con las publicaciones, surge en el siglo XVI con el impresor alemán Froeben, quien comenzó a usar el caduceo como sello distintivo de su establecimiento.

Siguiendo el ejemplo de Froeben, el aristócrata William Butts, médico del rey Enrique VIII de Inglaterra, lleva hasta ese país el símbolo de Mercurio, incluyéndolo en su escudo nobiliario. Este símbolo perduró y se llevó incluso a la Casa Editorial de Libros Médicos J.S.M. Chuschill tres siglos más tarde.
El símbolo de Mercurio, por lo tanto, se podría vincular a las publicaciones del país por varias razones: un motivo sería la relación entre William Butts con la aristocracia y la monarquía, reforzada más tarde por la vinculación entre la monarquía y los parlamentarios, dueños de las cabeceras más importantes del país.
Otra razón es la asociación inevitable de ese símbolo con el “mensajero”, en el sentido mitológico original de la palabra Mercurio, papel que desempeñaban en ese momento las publicaciones del país: llevar los mensajes de la monarquía o del parlamento al pueblo, dando a conocer, así, sus ideas. Por otro lado, estaría la ya citada relación de este sello con la imprenta debido a Froeben, ya que los periódicos tal y como se conocen en esa época no serían posibles sin la existencia de los nuevos métodos de impresión.

Todo ello, puede ser la causa de que la palabra Mercurius se transmitiese a lo largo de los años, igual que lo hacen muchas tradiciones, hasta aparecer asociada a las publicaciones existentes en el país en aquella época.

Sin embargo, que este sea el motivo de los nombres de las cabeceras inglesas del siglo XVII tampoco es algo seguro. La palabra Mercurio tiene múltiples significados, tanto para la mitología como para la historia, y se puede encontrar asociada tanto a un planeta como al nombre de un Papa del siglo VI. Pocos de estos significados tienen una relación estrecha con las publicaciones, aunque sí podrían considerarse indicios de esta relación respecto a uno de sus significados, ya que el mercurio es también una medida, correspondiente a 110 x 77 centímetros.
Por ello, existe la posibilidad de que los Mercurius hiciesen referencia al tamaño de las publicaciones, que posiblemente sería el mismo para todas, igual que en la actualidad se considera signo de prensa de calidad el formato sábana entre la prensa británica, y por ello, es el formato predominante.

martes, abril 15, 2008

Un poco de autocrítica

Somos seres audiovisuales. Cualquier elemento gráfico nos basta si nos ahorra un poco de texto. Pero la cultura de la imagen está llegando más allá. Con al expansión de internet, todos soñamos con convertirnos en uno de esos elementos gráficos, para que nos vea mucha gente. Pretendemos ser los protagonistas de los contenidos, aún a riesgo de ser sólo un producto, como decía (y dice) el ya famoso Risto Mejide.

Canales como Youtube, que es el más conocido, pero no el único, se llenan de vídeos absurdos de gente que se cae y gatos que hablan. Cualquier cosa que grabes sirve para que miles de personas te conozcan.

Aquellos que dijeron que en el futuro, todos seríamos famosos por quince minutos, no tuvieron en cuenta que hay quien se conforma con menos, en concreto, con unos megas, como oí decir una vez a Ismael El-Qudsi. Lo importante ahora es que nos vean, aunque sea haciendo el ridículo.

A pesar de todo, no quiero decir que dude de los contenidos de calidad en la era audiovisual, pero internet ha traído consigo algo bueno y algo malo, como decía José Luis Orihuela, uno de los gurús de la blogosfera: Lo bueno es que todos podemos participar. Lo malo, que podemos participar todos.