domingo, febrero 25, 2018

Una historia de venenos

El veneno es un recurso muy utilizado en la historia criminal, de hecho, ha sido utilizado por el hombre desde el 4.500 a.C, con propósitos muy distintos: la caza, la medicina, incluso la tecnología ha hecho uso de los mismos para avanzar. Antes del Imperio Romano, el veneno solo se utilizaba para las presa de caza, pero fue en aquella época cuando ciertas personas comenzaron a aplicarlo para tomarse la venganza por su mano con los que ellos consideraban oponentes, fueran políticos, económicos o de cualquier clase. En concreto, los primeros envenenamientos de persona se registran en el 331 a.C.

En la Edad Media llegaron a considerarse estas prácticas como arte. Y también fue en aquella época cuando comenzaron a aparecer antídotos. Desde entonces, las toxinas utilizadas para acabar con vidas propia y ajenas han ido evolucionando.

Pero realicemos un rápido repaso por los venenos más utilizados:

Quizá el más conocido sea el arsénico, muy utilizado porque deja poco rastro y es extremadamente tóxico. La muerte más famosa por Arsénico es la de Napoleón Bonaparte, y aunque no se cita directamente, es también el veneno que aparece en la novela El Nombre De la Rosa, de Umberto Eco.

Pasamos a la toxina botulínica, una neurotoxina elaborada por una bacteria que produce el botulismo y, con ella, parálisis muscular progresiva, hasta la muerte. Sin embargo, como todo es cuestión de cantidades, lo más llamativo de esta toxina es que se utiliza para tratar ciertas enfermedades neurológicas que causan hiperactividad muscular.

El cianuro, utilizado por el asesino del Tylenol, es mas fácil de encontrar, porque forma parte de algunos microorganismos, insectos e incluso plantas, y esta presente de forma natural en almendras, nueces y castañas, además de en las semillas de algunas frutas, como los melocotones, las ciruelas o los albaricoques. Con la cantidad de cianuro equivalente a un sobre de azúcar se puede acabar con la vida de 200 personas.

No hay que olvidarse de la Ricina. las semillas de ricino son venenosas al contener una toxina llamada RCA que con tan solo un miligramo puede matar a una persona adulta. En 1978 el disidente búlgaro Georgi Markov murió a los cuatro días de ser atacado por un hombre con un paraguas, en el que escondía una pistola de aire comprimido con la que le disparó un proyectil de ricina. El perdigón no lo mató, pero sí el veneno, puesto que no existe antídoto.

Hay que hacer referencia al Polonio, un veneno radiactivo, del que poco habíamos oído hablar hasta el caso el ex espía ruso Alexander Litvinenko, antiguo miembro de los servicios de inteligencia rusos que fue envenenado en un hotel en pleno centro de Londres con polonio 210. Durante semanas estuvo ingresado sin que se pudiera hacer nada por él. El Polonio fue el primer elemento descubierto por Marie y Pierre Curie y es un material radiactivo que se produce de forma natural en bajas concentraciones en la corteza terrestre, por lo que es muy difícil de conseguir. Una vez ingerido, es muy difícil detectar su presencia en el organismo a tiempo, antes de que comience a causar daños en los tejidos, pues se extiende muy rápido.

Por último, esta la Tetrodoxina una sustancia que se encuentra en algunos animales marinos, el mas conocido de ellos el pez globo, capaz de matar en cuestión de minutos al producir insensibilidad nerviosa y parálisis muscular.

Si quieres saber más sobre venenos y descubrir quién fue el Asesino del Tylenol, te esperamos en el último capítulo de Sucesología, al que puedes acceder desde aquí.

miércoles, septiembre 20, 2017

Entomología forense

Si la escena del crimen es algo indispensable para la resolución de un caso, cada uno de los elementos que podamos encontrar en ella también lo son. Incluidos los seres vivos. Y no me refiero a posibles supervivientes, sino a aquellos que, en algunos casos, llegan a la escena del crimen antes que la Policía y pueden dar muchísimos datos: los insectos. 

Ellos son la base de la entomología forense, centrada precisamente en el estudio de insectos asociados a un cuerpo en descomposición, y ellos pueden ayudar a determinar la hora de la muerte, las causas y las circunstancias, dar a conocer si la víctima ha sido trasladada o si ha consumido alguna sustancia. En ciertos casos, los datos que aportan estos invertebrados son cruciales para la investigación.

El intervalo entre el momento de la muerte de la víctima y el hallazgo de los restos da lugar a la acumulación de insectos adultos y a larvas, en diferentes estados de desarrollo, que informa al entomólogo de cómo y donde se produjo la muerte, además de informarle a nivel toxicológico, es decir, si hay presencia de drogas, tóxicos, etcétera.


El primer documento conocido sobre el uso de esta técnica se remonta al siglo XIII y es nada menos que un manual de Medicina Legal chino que hace referencia a un caso de homicidio: Un labrador apareció degollado por una hoz y no había pistas que pudieran ayudar a señalar al culpable. Para lograr una solución, se hizo que los labradores de la zona depositasen sus hoces en el suelo al aire libre y se observó a cuál de ellas iban las moscas. Atraídas por los restos de sangre que, aunque no eran visibles, permanecían en la hoz, se pudo determinar que la elegida por los insectos era la hoz que había sido utilizada para cometer el crimen

Desde entonces, la entomología ha recorrido un largo camino hasta consolidarse como parte esencial en algunas investigaciones.  

lunes, septiembre 11, 2017

Buck Ruxton


Dos mujeres asesinadas y descuartizadas, abandonadas en un barranco en Escocia. Es lo único que tenía la policía. Eso y unos cuantos bichos que se habían acercado a la escena del crimen. Gracias a ellos, se resolvió el caso. Corría 1935 y se ponía de manifiesto la importancia de la entomología forense. Era la primera vez que se utilizaba esta técnica en Gran Bretaña.


Como siempre, comencemos desde el principio. En 1899 nacía en Bombay un chico que, lejos de otras trágicas historias que han vivido ciertos asesinos durante su niñez, disfrutó de una infancia tranquila y una educación completa. 

En 1922 se licenció en medicina y se especializó en cirugía. Tras un breve matrimonio en la India, viajó como médico a bordo de un navío, se trasladó a París y, finalmente, se mudó a Edimburgo. Allí comenzó a utilizar el nombre de Buck Ruxton con la intención de que nadie conociese su origen ni su pasado. 

Comenzó un noviazgo con una mujer casada que le siguió cuando se marchó a trabajar al sur de Inglaterra. A pesar de los inicios de aquella relación, fueron una pareja corriente y tuvieron tres hijos.

El 14 de septiembre de 1935, Isabella, la mujer de Ruxton, fue a visitar a sus hermanas y fue la última vez que se la vio con vida

A finales de ese mes, la policía encontró restos humanos en un barranco en Moffat, una localidad de Escocia y enseguida los relacionó con la mujer de Ruxton, que contaba con 34 años, y su niñera, de 20 años. 


Si quieres conocer la historia completa, escúchanos en Ivoox. 

lunes, junio 19, 2017

Psicopatía infantil


Falta de empatía, de remordimientos, personalidades egocéntricas, con una afectividad limitada, falta de sinceridad y encanto superficial. Son rasgos de la psicopatía que, como trastorno de la personalidad que es, se supone debe ir formándose con los años. Pero ¿qué ocurre cuando encontramos esos síntomas de forma clara en niños, sin ningún trastorno mental aparente que se pueda asociar a ellos? No hablamos de menores, en sentido amplio, sino niños pequeños, a los que les gusta ver sufrir a los animales y que muestran un claro desprecio por las personas.

Algunos autores han señalado que esas características no son tan importantes como creemos cuando se dan en niños pequeños, ya que pueden ser aspectos normales de ciertas etapas del desarrollo, pero otros señalan que esos rasgos distintivos pueden acabar, precisamente, en un claro desarrollo de un trastorno de la personalidad como es la psicopatía. Cómo distinguir qué es normal y qué rebasa el límite es aún una cuestión muy discutida. Conocer qué es una travesura y qué una muestra de falta de empatía y remordimientos que se extenderá en el tiempo hasta su edad adulta es algo altamente difícil.

Así, si bien la psicopatía, como tal, manifestada en adultos ha sido ampliamente estudiada, el cómo identificar dicho problema en un niño presenta muchos más dilemas y muchos menos estudios. Incluso hay quien defiende que no se puede hablar propiamente de psicopatía infantil.

Sin embargo, se ha demostrado que esos rasgos que mencionábamos y que definirían a un psicópata, no aparecen de la nada cuando el niño se hace adulto, sino que comienzan a mostrarse incluso en edades muy tempranas.

Una empatía mal desarrollada a través del proceso de socialización, el gusto por torturar animales, o molestar a personas cercanas, la mentira por sistema y el uso de la manipulación, la falta de remordimientos o nerviosismo cuando mienten, son algunos síntomas que deberían dar que pensar cuando se muestren juntos en el niño y de forma persistente en el tiempo.

sábado, junio 10, 2017

¿Puede un niño tener instintos asesinos? El caso de Beth Thomas y el Petiso Orejudo


Niños asesinando a otros niños o maltratando animales sin remordimientos. Parece sacado de una película, pero ha ocurrido en la vida real más de una vez. 

En un documental de la BBC que mostraba las entrevistas que le hacía su terapeuta, una niña, Beth Thomas, de tan solo 6 años, contaba sin remordimientos que quería ver muertos a sus padres y a su hermano.

La historia de esta pequeña fue cruel desde el primer día. Su padre biológico abusó de ella cuando sólo tenía unos meses y su madre falleció cuando no tenía ni un año. Tenía 19 meses, y su hermano 7, cuando los servicios sociales los encontraron en estado de abandono y los dieron en adopción a Tom y Julie Tennant. Pero la vida de Beth ya estaba marcada para siempre.

Sus padres adoptivos descubrieron como la niña se comportaba de forma agresiva con su hermano y también con los animales, a los que torturaba. La pequeña era incapaz de establecer relaciones, carecía de empatía y no controlaba sus impulsos.

Los psicólogos le diagnosticaron un trastorno reactivo de la vinculación, un problema relacionado con el apego y la pusieron en tratamiento en una institución, en la que hicieron a la niña ser consciente de sus actos, aumentaron su autoestima, fomentaron hábitos y conductas sociales y aumentaron su capacidad para aceptar las normas y gestionar su ira.

Por suerte, es un caso de éxito. Tras mucho tiempo de terapia, Beth consiguió tener una vida normal.

No es el único caso documentado de este estilo. Y no todos han acabado en final feliz.

Muy famoso es el caso del llamado “Petiso Orejudo”, Cayetano Santos, que comenzó su carrera asesina con tan sólo 9 años

Este niño argentino acabó en 1906 con la vida de a una niña de tres años a la que raptó, intento estrangular sin éxito y posteriormente enterró viva. Era su primera muerte, pero no sus primeros intentos. Cuando tenía tan sólo 7 años golpeó a un niño de tan sólo dos años y lo arrojó a un montón de espinas, pero el niño tuvo la suerte de que un policía que pasaba por la zona vio lo sucedido y pudo detenerlo. Al año siguiente, con 8 años, golpeó a un bebé de 18 meses con una piedra en la cabeza hasta que fue detenido de nuevo.

Con 12 años intentó de nuevo asesinar a otros dos niños de dos años. Al primero trató de ahogarlo en la pileta de una bodega, pero fue descubierto. Y al segundo, le quemó los párpados con un cigarrillo hasta que la madre del niño se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo.

El año 1912, cuando contaba con 16 años fue el más negro de su carrera. Sumó hasta 7 víctimas. Tras ser detenido confesó cuatro homicidios y numerosas tentativas de asesinatos. El resto de su vida lo pasó en prisión hasta que falleció en 1944 en el penal de Ushuaia.

Dos casos muy distintos y con finales muy diferentes que demuestran que una buena intervención con niños que presentan ciertos rasgos preocupantes es esencial para evitar comportamientos violentos futuros.

Pero ambos casos tienen una pregunta en común. ¿Qué convierte a un niño tan pequeño en un ser tan cruel?

Escucha la historia completa en nuestro canal de Ivoox



domingo, mayo 21, 2017

El móvil del crimen

Conocer la motivación de un criminal no siempre es sencillo porque requiere trabajar con pruebas a la vez que con pensamientos y comportamientos del asesino. Cuando un delincuente premedita, planifica y lleva a cabo un plan de acción en su totalidad, suele ser más fácil descubrir cuál es su móvil y, desde ahí, llegar hasta él. Pero cuando el asesino es, lo que se suele llamar “desorganizado”, es más difícil porque, en la mayoría de las ocasiones, realiza sus acciones movido por una enfermedad mental o un trastorno de algún tipo.

La verdad es que no existe un criminal que sea puramente organizado o desorganizado, lo que dificulta ampliamente la labor de los investigadores.

La realidad es que ante algo tan complejo como determinar exactamente el móvil de un crimen es muy fácil equivocarse, desde alterar el escenario a no identificar bien un testigo, por ello los investigadores tienen claro que lo importante es minimizar dichas probabilidades de error para realizar un buen trabajo. Todo a base de una buena formación de los investigadores, pero también de la experiencia.

Lo más importante ante la noticia de un homicidio es no cometer errores que luego no se puedan recuperar. Cuidar bien el escenario, identificar aquellos testigos o personas que puedan tener información en un primer momento, y luego sobre todo es recopilar la máxima información en un periodo muy breve.


En este contexto, determinar el móvil es esencial  para concretar las circunstancias de las víctimas que pudiera ponerla en un lugar de riesgo. El móvil lleva a pensar qué tipo de autor se debe buscar y, además, orientará a la hora de dar los siguientes pasos en la investigación y poder avanzar en la buena dirección. 

sábado, mayo 13, 2017

El Crimen de los Galindos

Sucesologia Podcast - Segunda Temporada - Capitulo 5
Corría el año 1975 cuando ocurrió en Sevilla, aquí en España, uno de los crímenes más sangrientos de los que recuerda nuestra crónica negra. Hablamos del Crimen de los Galindos, un misterio que, 20 años después, sigue sin resolver.

Viajamos hasta un 22 de julio en Paradas, en Sevilla y, en concreto, hasta un cortijo llamado “Los Galindos”, donde un día, cuando los trabajadores volvían de sus labores en el campo, se encontraron con un cruel espectáculo que no iban a olvidar fácilmente. Una columna de humo que salía del cobertizo les hizo apresurarse. Tras apagar el fuego, ven un rastro de sangre que les conduce desde el exterior hasta uno de los dormitorios. Allí aparece, en primer lugar, el cadáver de Juana Martín Macías, de 53 años, mujer del encargado del cortijo, que había sido golpeada en la cabeza.  Al salir de la casa, en una cuneta, encuentran la segunda víctima: Ramón Parrilla González, de 40 años, con los brazos destrozados, quizá por haber intentado defenderse de los disparos de escopeta que fueron directos al corazón. Tras volver al cobertizo, calcinados, aparece un matrimonio: Asunción Peralta Montera, de 34 años y, José González, tractorista de la finca. 

El capataz de la finca y principal sospechoso inicial de las investigaciones, se encontraba en paradero desconocido. Tres días después, fue encontrado, también sin vida, con la cabeza destrozada a golpes y cubierto de paja. Nadie sabe si estuvo allí escondido desde el principio, o si alguien lo movió después de que se encontraran a los otros cuatro. Con él se acababan las pistas.

Cinco muertes en un pueblo que no llegaba a los 8.000 habitantes.

Varios errores en las investigaciones y las diligencias iniciales terminaron de convertir aquel caso en un  imposible. Se llegaron a hacer exhumaciones de los cadáveres para realizar segundas autopsitas, pero de nada sirvió.

Entre las hipótesis, se barajaban motivos pasionales, reyertas, tráfico de drogas, e incluso llegó a investigarse el origen militar de alguno de ellos, haciendo que el caso fuese reabierto en cuatro ocasiones.

Las últimas investigaciones concluyeron que los crímenes habían sido llevados a cabo por dos personas como mínimo, sin vinculación aparente con la finca. Entre las nuevas hipótesis, aparecieron las sospechas de que “personas influyentes” estaban ayudando a paralizar la investigación., ya que, al parecer, se había celebrado allí, antes del crimen, una reunión militar secreta.

Pero una vez más, todo eran suposiciones.

Trece años después de aquellas cinco muertes, en 1988, el caso es definitivamente cerrado. El sumario, que llegó a sumar 1.300 folios, que se archivaba en Marchena, se extravió en un traslado de los juzgados de aquella localidad a Sevilla. Más misterio que se suma a este caso, ya de por sí enrevesado.


Qué fue casualidad y qué no es una cuestión que se quedará sin solucionar, porque los homicidios prescribieron en 1995, sin que hayamos podido despejar las incógnitas sobre este sangriento capítulo. 

Escucha todos los detalles de este caso y mucho más en el podcast del mes de Mayo de Sucesología desde aquí. 

martes, abril 25, 2017

Modus Operandi

Con el caso del Monstruo de Florencia, como ocurre con otros muchos, surge una pregunta, ¿qué nos ha llevado a pensar que todas esas muertas las podía haber realizado la misma persona?

Aquí entra el juego, entre otras cosas, el Modus Operandi. Este concepto se refiere a la manera en que se ha cometido un crimen, y está compuesto esencialmente por las conductas del autor del crimen, por sus elecciones al a hora de matar, por cómo se ha cometido el delito.

El Modus Operandi puede dar mucha información a los investigadores sobre los conocimientos del autor de los hechos, sus habilidades o incluso su oficio. Puede evolucionar con el tiempo, “mejorar” o “empeorar”, pero siempre tiene una base común. 

Puede componerse de elementos muy diversos: el uso de máscaras durante los hechos para proteger la identidad del autor, el uso de mordazas para silenciar a la víctima, el uso de vehículos robados para huir… es decir, puede estar presente tanto antes como después del crimen, como forma de preparación y huida respectivamente y, por supuesto, durante el mismo.

No se trata, en este sentido, de las motivaciones del autor, el por qué está cometiendo esos delitos, sino que hace referencia a qué método ha utilizado para llevar a cabo el crimen.

lunes, abril 10, 2017

El Monstruo de Florencia

Los medios de comunicación se apresuraron a ponerle un nombre para intentar personificar el horror que se estaba viviendo en sus calles, donde se cometieron 16 asesinatos entre 1968 y 1985.

Florencia, en Italia, fue el escenario de aquellos 8 actos criminales en los que se mataron personas de dos en dos, siempre con el mismo modus operandi: un disparo y puñaladas posteriores. El lugar nunca fue el mismo, cada uno de aquellos 8 asesinatos dobles tuvo su propio escenario. El arma si fue la misma, aunque quizá la puntería de su porteador dejaba mucho que desear. Se encontraron en total 66 proyectiles en las 8 escenas del crimen.  

La investigación se prolongó casi 10 años, en los que se interrogaron miles de sospechosos. Todo parecía tan retorcido y tan difícil de atar que se llegó a pensar que había más de un culpable y que todos ellos pertenecían a una secta satánica, o que habían sido contratados por una. Muchas teorías que siguió la policía en sus investigaciones llevaban a esa idea, de hecho, pero ni siquiera así fue posible descubrir a los autores. El monstruo era como un fantasma.

Durante aquella época, Florencia vivió un aumento de los delitos de sangre, sin móviles aparentes, ni rastro de organizaciones delictivas o mafiosas. Hay quien llegó a plantear la posibilidad de que el Monstruo de Florencia no sólo estuviese llevando a cabo aquellos asesinatos rituales, sino que, como una forma de despistar, llevaba a cabo otras muertes con diferentes modos de proceder. Pero nada podía relacionar todos aquellos crímenes que se cometieron en Florencia durante casi dos décadas. El único denominador común fue la crueldad y la forma sigilosa de actuar.

El abogado de Pietro Pacciani, el principal sospechoso, anunció la publicación de un libro en el que aseguraba explicar “toda la verdad” sobre el caso. Fue él quien reforzó la idea de que las muertes habían sido ordenadas por los miembros de una secta satánica, que utilizaba los órganos de las víctimas para sus macabros rituales.

En el año 2001 el caso se volvió a retomar para sorpresa de muchos, pues al parecer, aparecieron nuevas pistas que se encaminaban a recuperar aquella teoría de la secta. 
Pero la realidad es que a día de hoy, casi 50 años después, el caso sigue sin resolverse.

Si quieres conocer más detalles sobre este caso, pásate por nuestro podcast de este mes desde aquí

domingo, marzo 26, 2017

La escena del crimen

Tanto para la criminología como para la criminalística, la escena del crimen es una parte esencial para cualquier investigación, porque en muchos casos, es el punto de partida y en otros, es el único punto que tenemos. 

Hablando en términos cirminológicos, se considera escena del crimen todo lugar donde haya actuado un agresor, donde se pueden realizar análisis forenses, reconstrucción de los hechos, se puede estudiar incluso a la víctima y se puede analizar el comportamiento del agresor en base a las huellas, físicas y psicológicas, que haya dejado en el escenario. Cada escena del crimen es distinta a otra. Por tanto, cuando se comete un delito y, sobre todo en los casos en los que hay víctimas mortales, se realiza un proceso concreto en torno a dichos escenarios del crimen, que, de forma resumida, son:
  • En primer lugar, entra en acción la policía científica y los forenses, que estudian el lugar analizando las evidencias físicas.
  • En segundo lugar, se estudian las evidencias conductuales, es decir, las huellas del comportamiento que pueden observarse en el escenario del crimen.
  • Y en tercer lugar, si fuera necesario, se emplearían otros métodos partiendo de todas esas evidencias, como son los perfiles criminales, los perfiles de las víctimas o el perfil geográfico. Con todo ello, se puede obtener un buen perfil criminológico para identificar al autor de los hechos o descubrir los hechos reales. 

Pero la escena del crimen no tiene por qué ser un sitio interior, sino que puede tener características muy distintas: puede estar al aire libre, ser un vehículo, o incluso estar bajo el agua. Por tanto, las características de cada uno de esos lugares también influirán sobre la investigación.

Además, hay que tener en cuenta que puede haber más de una escena del crimen, incluso para un mismo delito.
  • En primer lugar, existe un punto de contacto, lugar en el que el delincuente se aproximó o atacó a su víctima y que, por tanto, hay que tener en cuenta.
  • En segundo lugar, habría una escena primaria, donde el delincuente lleva a cabo la mayor parte del ataque y, por tanto, donde hay un mayor número de evidencias físicas.
  • En tercer lugar, tendríamos una escena secundaria, donde se lleva a cabo alguna interacción, pero no de forma relevante. Es decir, hay que tenerla en cuenta, porque en todas estas partes habrá evidencias, pero no es dónde más pruebas se encontrarán.
  • En cuarto lugar, existe una escena intermedia, considerada como tal cualquier lugar entre la escena primaria y el lugar del abandono de la víctima, que sería la última clase de escena del crimen con el que nos encontraríamos.


A veces esas escenas pueden coincidir, pero a la hora de investigar, hay que tenerlas todas en cuenta para no dejar ningún hilo sin atar. 

domingo, marzo 19, 2017

H.H. Holmes: el artífice del hotel del terror

Si nombramos al Dr. Holmes, todos pensamos en el detective, el personaje de las novelas de Arthur Conan Doyle, pero existió otro Dr. Holmes, la antítesis del detective de ficción, dedicado a la criminalidad en cuerpo y alma y real.

Se trata de Henry Howard Holmes, nacido en 1861, un niño solitario que pronto demostró que era un psicópata de libro. Después de una larga historia de estafas, fraudes y matrimonios por conveniencia, tras acabar la carrera de medicina, Holmes se trasladó a Chicago, donde comenzaron sus asesinatos. Pero no lo hizo de cualquier forma: se hizo construir un hotel con aspecto de fortaleza medieval o, mejor dicho, una mansión del terror, con una  disposición interior tan extraña, que cada poco tiempo despedía a la empresa que estaba realizando las obras y contrataba otra, con la finalidad de que ninguna de ellas supiese, en realidad, qué estaba construyendo. Trampas, laberintos, puertas correderas, pasillos secretos, ventanillas ocultas, cámaras de gas, y hasta salas de tortura. Aquel hotel tenía todos los detalles para ser una auténtica mansión de la muerte.

Holmes tenía en cuenta que en poco tiempo, en 1893, se inauguraría la Exposición Universal en Chicago, un evento que iba a atraer a muchísima gente. En 1892, el hotel estaba finalizado y listo para recibir a sus víctimas. Durante los seis meses que duró la Exposición, el hotel estuvo siempre lleno. Nadie sabe a ciencia cierta a cuanta gente asesinó en ese periodo, pero los investigadores señalan que pudieron ser unas 200

Cuando los ingresos del hotel cayeron en picado, Holmes decidió quemar el último piso del hotel para cobrar el seguro. Lo que quizá no esperaba fue que la aseguradora lo viese sospechoso e iniciase una investigación. Cuando nuestro protagonista se dio cuenta de que podía ser descubierto, huyó a Texas, donde continuó realizando estafas. Fueron estas últimas las que lo llevaron a la cárcel por primera vez, aunque al no haber delitos mayores conocidos, salió a los pocos meses bajo fianza. Pero incluso la prisión le sirvió a Holmes para continuar sus operaciones delictivas. 

Tras asesinar a una familia completa para estafar a su seguro, las sospechas empezaron a ceñirse sobre él y la policía decidió ampliar el campo de búsqueda al hotel de Holmes, donde descubrieron los restos de la masacre que había llevado a cabo. 

Si quieres conocer la historia completa, no olvides escuchar nuestro podcast: http://www.ivoox.com/17354561

miércoles, marzo 08, 2017

No te necesito

No te necesito. Y es lo más romántico que  me vas a escuchar.

Puedo vivir sola, valerme por mí misma, no necesito que nadie me dé palmadas en la espalda, ni que me diga qué puedo hacer y qué no. Conozco mis límites, y también mis capacidades. Y no se miden por tus capacidades. Son independientes.
Nunca he sido una princesa. No valgo más por ser madre, ni por ser mujer. No valgo más cuando estoy a tu lado.
No se me rompe el corazón cuando te vas, ni eres la mitad que me faltaba.
No me falta el aire cuando llegas tarde, ni quiero verte celoso porque soy tuya.
No lo soy.

Entonces, preguntarás ¿por qué estás conmigo? Pero no lo preguntas, porque eso ya lo sabes. Porque esto que digo, ya lo sabías. Si no, no estarías aquí.
Estoy por lo mismo que todas las mujeres deberían estar al lado de la persona con la que hayan decidido compartir su vida y es fácil: porque quiero. Porque me haces reír, porque te preocupas por mí cuando lo necesito, porque me compras galletas para que me salte la dieta cuando ves que estoy apunto de explotar después de diez horas estudiando.
Estoy aquí porque me animas a seguir subiendo.
Estoy aquí porque hemos logrado el equilibrio.

Me entristece profundamente ver gente a la que se le para el mundo, que no puede salir a ningún sitio si no es en compañía de su pareja, que prefiere estar con una persona que les hace la vida imposible con tal de no estar sola. Y no quiero eso. Nunca lo he querido. Si tuviese ansiedad cada vez que discutimos, cada vez que sales de casa sin mi, o cada vez que hago algo diferente a como tú lo esperabas, entonces, no estaría aquí. Si tú te pusieses nervioso cada vez que me voy a tomar un café o te contradijera en algo, entonces, no estaría aquí. Y tú tampoco estarías aquí.
No se puede vivir en un hilo. Vivir siempre al borde del abismo no es saber vivir. Creer que sin ti no podría hacer nada no es confiar en tí. Eso no es aprecio, eso es ansiedad. Y la ansiedad no es un bien, sino un problema.

Creo en la confianza, en la lealtad, en la capacidad de hacernos la vida más fácil. Eso lo encontré en tí. Y me da tranquilidad. No podría, de ninguna forma, provocarme estrés. No tendría sentido.

Por eso no te necesito. Y es lo más romántico que le vas a escuchar a nadie.

Es lo más romántico que deberían escuchar de cualquiera de nosotras. 

Un año más, aunque sabéis que no me gusta que tengamos que celebrarlo, FELIZ DÍA DE LA MUJER A TODAS.

viernes, febrero 24, 2017

Neoludismo

Hay quien asegura que la estancia en Harvard de Theodor Kaczynski - conocido más tarde como Unabomber - fue la que marcó el resto de su vida y de sus decisiones. Con tan sólo 16 años y recién llegado a la universidad, participó en una investigación éticamente dudable, dentro de una especie de programa de control mental subvencionada por la CIA, donde se sometió a una veintena de chicos a un experimento encubierto. Lo que ellos creían es que iban a hacer un análisis de su propia visión del mundo y su personalidad para debatir luego esas ideas con sus compañeros. Lo que les hicieron en realidad fue soportar, cada uno por separado, ataques psicológicos monitorizando sus reacciones y respuestas emocionales. Desde ese momento, Kaczynski se mostró totalmente contrario a cualquier cosa que se acercara al control mental. Hasta ahí parece una reacción normal. Después fue dándole alas a sus ideas hasta que acabó mostrándose en contra de cualquier tipo de desarrollo tecnológico o científico y, más allá, en contra de todo lo que tuviera que ver con la civilización moderna.

Así lo mostraba en sumanifiesto, donde dice que “La revolución industrial y sus consecuencias han supuesto un desastre para la humanidad, en parte porque el sistema tecnoindustrial tiene que obligar a la gente a comportarse de un modo que está cada vez más alejado de los patrones naturales de la conducta humana”. Según el manifiesto, esto provoca trastorno psicológicos con personas sobresocializadas que reprimen sus inclinaciones naturales. Argumentaba, además, que la libertad se ve cada vez más amenazada y limitada por el desarrollo de la sociedad tecnoindustrial y por ello defiende la necesidad de una revolución contra ella.

Si no hubiese sido por las bombas, en principio, el texto de Kaczynski realizaba una descripción crítica de la sociedad con la que muchos pueden estar de acuerdo. Como colofón, Unabomber proponía dos únicas salidas: un giro radical que terminase con el sistema actual para recuperar así el equilibro del planeta, o un proceso sin retorno de extinción de la raza humana.

Sea o no aquel experimento psicológico el detonante de las acciones de Kaczynski, sus ideas pertenecen al contexto de lo que se llamó Neoludismo, en alusión a los los luditas británicos, artesanos que entre 1811 y 1817 protestaron porque las nuevas máquinas estaban destruyendo el empleo. Esta nueva corriente filosófica se muestra contraria al desarrollo de la tecnología y la ciencia que estaba y está ocurriendo en esta sociedad moderna. El término suele aplicar se a aquellas personas que tienen fobia a la tecnología.


El manifiesto de Unabomber, escrito con el seudónimo de Freedom Club como forma de representar a este colectivo, ha sido traducido a más de 12 idiomas.  

sábado, febrero 11, 2017

Unabomber: el genio que quería ser terrorista

Todos lo calificaban de genio y coincidían en que poseía casi una mente maravillosa, pero un día, decidió separarse de la civilización, del desarrollo tecnológico y su protesta fue más allá de una simple decisión personal. Theodore John Kackynski fue, durante años, el terrorista más buscado de Estados Unidos. Un hombre que pudo haber llegado donde hubiese querido, decidió luchar contra todo, a base de cartas bomba.

Kackynski, bautizado por los medios de comunicación como Unabomber, nació en Chicago en 1942. Con tan sólo 16 años, debido a su alto cociente intelectual, ingresó en la Universidad de Harvard, donde se graduó y obtuvo el doctorado en matemáticas sobre el análisis complejo de la teoría de funciones geométricas por la Universidad de Michigan. Con tan solo 25 años ya daba clases en la Universidad de California. Pero su rápida carrera ascendente se detuvo tan solo dos años después cuando, sin razón aparente, presentó su dimisión y decidió vivir alejado de la civilización.

Su voluntad de aislamiento llegó a tal punto que en 1971 se construyó una cabaña alejada de todo en Montana y se fue a vivir allí, sin luz, sin agua y sin conexión con la civilización. Vivía de la caza y aprendió técnicas de supervivencia. Desde su pequeña guarida comenzó una nueva carrera, esta vez delictiva: Entre 1978 y 1995, envió un total de 16 bombas, acabando con la vida de 3 personas e hiriendo a más de 20.

Su sobrenombre, Unabomber, viene de “University and Airline Bomber” (Terorista de Univesidades y Aerolíneas), pues estos fueron sus principales objetivos durante nada menos que 17 años. Durante ese tiempo, el FBI se enfrentó a una de las investigaciones más difíciles de su historia, pues parecía imposible determinar la identidad o el paradero real de Unabomber.

Para justificar sus actos, Unabomber se basaba en su crítica a la sociedad moderna, totalmente basada en la tecnología, tal y como plasmó en varios escritos firmados con el nombre de Freedom Club (El Club de la libertad). De hecho, en 1995, dos días después de su último atentado,  envió una carta (una sin explosivos) al New York Times, asegurando que acabaría con sus atentados si el periódico publicaba su manifiesto. En el mes de septiembre de aquel año, tanto el New York Times como el Washington Post publicaron aquel documento bajo el título “La sociedad industrial y su futuro”, aunque fue más conocido popularmente como “el manifiesto de Unabomber”.

Curiosamente, fue esa publicación la que sentenció su fin como terrorista, después de 18 años teniendo en jaque al FBI,

Si quieres conocer la historia completa, puedes escucharla entrando en nuestro canal de Ivoox desde aquí

viernes, enero 27, 2017

Mafia

Para hablar de mafia tenemos que irnos hasta el siglo XX y cruzar el charco. 
Los llamados felices años 20 en Estados Unidos, combinaron un importante crecimiento económico en el país con un periodo realmente convulso en la sociedad. Fue durante esa década cuando las mafias empezaron a crecer y se acuñó el término “Crimen organizado”. Este nuevo concepto hacía referencia al movimiento que, a diferencia de la delincuencia común, incluía organización y jerarquía.
En realidad, la mafia como tal nació en Italia, con la Cosa Nostra, y tras ella, agrupaciones similares comenzaron a aparecer rápidamente en otros lugares del mundo, como Irlanda, Reino Unido y Estados Unidos.
A estas primeras agrupaciones mafiosas les caracterizó, además de su estructura, las relaciones particulares de patronazgo y sus formas de extorsión y control de ciertos grupos de la sociedad, sobre todo a través de la violencia. Ciertamente, la complejidad de los oscuros negocios que los mafiosos tenían entre manos hacía difícil imaginar que una persona en solitario pudiera llevarlos adelante. De ahí que surgieran las organizaciones criminales y, dentro de ellas, las mafias.

Para la criminología, no existe una definición única de crimen organizado, pero de forma general, podemos definirlo como la actividad o conjunto de actividades ilegales desarrolladas por organizaciones o grupos criminales organizados con la finalidad de obtener y acumular beneficios económicos. 

domingo, enero 15, 2017

Al Capone

Se llamaba Alphonse Gabriel Capone, pero la historia lo recuerda como Al Capone, o como Caracortada (Scarface, en inglés), un apodo que se ganó por tener una cicatriz en la cara provocada por una navaja. Con esa imagen, ya podemos hacernos una idea de cómo era Al Capone, cuál era su estilo de vida. 

Pero no fueron las balas, ni un puñal, ni el veneno lo que acabó con él. Como capo de la mafia, tuvo muchísimos enemigos, sin embargo, durante toda su vida, gestionó astutamente las amenazas y consiguió salir airoso. De quien no pudo escapar fue de la sífilis, enfermedad que había contraído durante su juventud y que terminó por acabar con su vida. El matiz es que esta enfermedad le causó la muerte porque nuestro protagonista se negó a ponerse la medicación por miedo a las agujas.

Aunque en su tarjeta de visita dijera que se dedicaba a las antigüedades, la realidad es que a finales de los años 20, su nombre ya estaba en la lista de los más buscados del FBI. Y no precisamente por vender objetos antiguos. El tráfico ilegal de bebidas alcohólicas y las salas de juego le dieron muchas alegrías a Capone, quien se calcula que sobre 1927 tenía una fortuna de cerca de 100 millones de dólares, pero eso no evitó que, con la abolición de la ley seca una gran parte del imperio del gánster se debilitara. 

Tampoco en lo personal corrió mucha mejor suerte. Capone comenzó a mostrar signos de demencia consecuencia de la sífilis que arrastraba ya muchos años. Sus últimos años de cárcel los pasó en un hospital, hasta que en 1939 se le concedió la libertad condicional. Para entonces, estaba arruinado y en su peor momento. 

¿Quieres conocer la historia completa del gánster más famoso del siglo XX? Accede al primer podcast de la segunda temporada de Sucesología desde la imagen: 


sábado, diciembre 31, 2016

Volvemos con el 2017

Otro año que se nos va, otra vez época de balances, propósitos, y buenas intenciones. Este 2016 ha sido... raro, la palabra es raro. Luces y sombras, como todo en esta vida, pero con un gusto raro, como cuando se te pegan las lentejas.

Así que para este 2017 yo pido lo mismo que le pedí al 2016, lo que no se ha cumplido, que es la gran mayoría, y eso que yo suelo ser estricta cumpliendo mis propósitos - pero ya os he dicho, ha sido raro-. Ha sido un año al que no echaré de menos, pero la cosa continúa, así que no hay por qué aburrir a los lectores con penas, que no estamos para eso.

Vamos a lo importante. 

Sucesología vuelve. Pasado mañana, sí, para los que aún no lo sabíais. Ese día 2 podréis escuchar el primer episodio de la segunda temporada, como siempre, desde la página web y desde Ivoox. Y además, viene con novedades.


Para empezar, será mensual y no semanal (ohhhh). La idea es poder preparar mejor los programas y lidiar mejor con los problemas técnicos y otras muchas cosas, que son los que han hecho que la segunda temporada se retrase tanto (Prometo que en octubre ya estaba escrito el primer guión...).

Por otra parte, aunque empecemos el día 2, lunes, como siempre, los demás programas se publicarán los domingos. Así, el primer domingo de cada mes, aprovechando que estáis tranquilitos en casa y sin nada que hacer, tendréis un nuevo episodio de Sucesología para evadiros un rato.

¡Ah! Y hemos hecho cambios en la web. Como sabéis, el blog está derivado a esta dirección, pero podéis seguir accediendo desde la web. Los demás cambios os animo a que los descubráis vosotros. Son cosas pequeñitas pero que creemos que pueden ayudaros a no perderos mucho :-)

Para acabar, sólo recordaos a los que aún no lo hayáis hechos, que si os suscribís, os avisaremos de las actualizaciones por correo electrónico, para que sea aún más cómodo. ¡Y ahora va a ser sólo una vez al mes! Podéis dejarlos la dirección pinchando aquí👌


 Venga, os dejo el reproductor para que podáis recordar la primera temporada:

domingo, julio 10, 2016

Jesús Gil Torrado: "Las primeras horas son fundamentales, pero también hay que saber que no por correr muchísimo vamos a hacer mejor las cosas"

Cuando los investigadores se enfrentan a la resolución e un homicidio, tienen en cuenta muchos factores, y cada uno de ellos esencial para que ese crimen tenga una resolución y se detenga al culpable. Lo sabe bien Jesús Gil Torrado, inspector de la Unidad Central de Delincuencia Especializada y Violenta de la Policía Nacional.

- Me gustaría comenzar preguntándole qué es lo esencial, cuáles son los primeros pasos que da la policía ante un homicidio.
- Tenemos que tener en cuenta que las noticias sobre un homicidio, normalmente la policía las sabe o bien por conocimiento directo, porque se lo ha facilitado un vecino, un testigo, alguien que pasa por un lugar y detecta que se ha cometido un homicidio, o bien una investigación. Por ejemplo, más sencillo, sería una desaparición que por el avance en el conocimiento que tenemos en este asunto acabamos pudiendo pensar que se trata de una muerte violenta, y finalmente así lo hayamos confirmado después. Entonces, la casuística es muy variada, pero por dar una respuesta, quizá lo más importante es ante la noticia de un homicidio, primero la actuación tanto de seguridad ciudadana como de policía científica, como policía judicial, y sobre todo, no cometer errores que luego no vayamos a poder recuperar. Cuidar bien el escenario, identificar aquellos testigos o personas que puedan tener información en un primer momento, y luego sobre todo es recopilar la máxima información en un periodo muy breve, y ubicar las personas cercanas a la víctima, para… posiblemente el día de mañana tengamos que volver a tomar declaraciones y no encontrar una contradicción en lo que simplemente es un olvido de información, por si, como ocurre en bastantes casos, alguien del entorno cercano ha tenido participación este hecho. 

- Ante un escenario así, la parte más física nos es más familiar a los que no somos expertos, pero hay otros aspectos esenciales, como determinar el móvil homicida. ¿Por qué es tan importante?
- Nosotros normalmente hablamos de homicidios, de desapariciones es un poquito más complicado, pero podemos meterlo en el mismo grupo. Determinar el móvil nos va a llevar a determinar alguna cirsuntancia de la víctima que pudiera ponerla en un lugar de riesgo, susceptible de sufrir el hecho que luego nos hemos encontrado. El movil nos llevará a pensar qué tipo de autor debemos buscar. Si sabemos que tiene una vía sentimental, pues tenemos que buscar en ese círculo amoroso, más íntimo, si es una cuestión económica, pues con quién podría tener una deuda, con quien tenía negocios, quién ha podido robarle, o simplemente porque el móvil nos orientará a la hora de dar los siguientes pasos en la investigación y poder avanzar en nuestro conocimiento.

- ¿Cómo se determina el móvil de un crimen?
- La duda siempre es ¿Qué hacemos? ¿Planteamos una hipótesis de trabajo? ¿Tenemos un móvil y en base a él desarrollamos una línea de investigación ? ¿o somos cautelosos, tenemos varias líneas de trabajo abiertas y es la investigación la que nos va cerrando las puertas y abriendo otras y en ese camino tenemos que encontrar el móvil? Al final las dos alternativas son ciertas, coexisten a la hora de investigar y quizá tenemos que ayudarnos de una cosa, que se utilizas en muchos campos de la ciencia, que es la navaja de Occam, que te viene a decir que la explicación más sencilla, en igualdad de condiciones, suele ser la correcta. Entonces, no tenemos que buscarle muchas vueltas, sino intentar pensar de una manera lógica y fría, de dónde le puede venir a la persona el riesgo que la ha llevado a una posición de víctima.

- Ante algo tan complejo es fácil cometer errores...
- Sí, evidentemente hay que dar los pasos con celeridad, porque las primeras horas son fundamentales, pero también hay que saber que no por correr muchísimo vamos a hacer mejor las cosas. Desgraciadamente si ha muerto una persona esto ha ocurrido, ya está, y el trabajo de la policía empieza a partir de ese momento. Y cometer un error significará desde alterar el escenario a no identificar bien un testigo, equivocarnos en la línea de trabajo significará que pasado un determinado plazo no vamos a poder requerir información telefónica, eso será irrecuperable, no vamos a poder visionar una cámara de seguridad pasadfas unas semanas, y eso nos perdemos mucha información… entonces ¿qué hay que hacer con los errores? Sobre todo intentar minimizarlos, porque no cometer errores… me imagino que nadie está en disposición de decir que la investigación ha sido perfecta,  y en caso de saber que ha ocurrido un error, minimizarlo.

- ¿Cómo se pueden evitar, cómo afrontáis vuestro día a día para evitar los errores?
- Al final esto es una conjunción entre la formación que se le exige y que nos exigimos nosotros mismos, la experiencia, que como se dice es un grado, someter a juicio crítico los avances que vayamos haciendo no obcecarnos con una línea de trabajo, saber que puede llegar un momento, que pueden pasar un mes, seis meses, dos años, en el que nos demos cuenta que la línea de trabajo no es la adecuada, entonces no persistir en una idea preconcebida, tener la mente abierta y sobre todo, apoyarnos en la experiencia y el trabajo de otros compañeros. En España no existe esa figura del detective que podemos ver en las películas, que una única persona lleva un caso. Aquí esto es un equipo de trabajo, un grupo, incluso una sección completa, que a su vez puede apoyarse en múltiples unidades especialistas. En la policía nacional, hablo desde análisis de la conducta, policía Científica, tratamiento de datos y luego ya tareas más operativas como vigilancia, seguridad ciudadana… tenemos en ese sentido sí que la pluralidad de la institución hace que podamos ayudarnos de muchas herramientas y de muchos especialistas.

- La parte humana es por supuesto muy importante, pero los avances técnicos y en las nuevas tecnologías os habrán facilitado mucho las cosas.
.- Claro, pensando un asunto que hemos revisado de hace 19 años o de hace 12 años, los avances en la técnica pues nos van a permitir desde mejorar el tratamiento de una imagen para recuperar una matrícula de una videograbación que hubiese en un momento dado, someter a nuevos análisis muestras recogidas por Policía Científica que en su momento no pudiesen dar resultado. Entonces, evidentemente la técnica es una de las cosas que nosotros arrimamos hacia nosotros para ayudarnos de sus avances.

domingo, julio 03, 2016

Carlos Segarra, sobre el interrogatorio: "El cine y la televisión sacan mucho de contexto el trabajo policial"

Durante tres días, la Universidad Autónoma de Madrid ha sido testigo de unas jornadas en las que tuvimos la oportunidad de hacer un recorrido por el trabajo del investigador frente a un homicidio. Desde la inspección ocular o el análisis hasta el perfilado criminal. Pero ¿qué ocurre después?
Entrevistamos a Carlos Segarra, subinspector de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de la Policía Nacional, que nos resolverá dudas. 


- ¿Qué pasa cuando se ha detenido a un sospechoso, cómo resumirías el proceso de interrogatorio?
- Pues lo más importante es saber algo de la persona que tenemos delante, saber lo máximo que podemos de la persona que tenemos delante. ¿Cómo se consigue eso? Pues se consigue a través de toda la información que podamos recabar tanto de fuentes abiertas como propias de los recursos que tiene el Cuerpo Nacional de Policía, como de la propia personalidad del sujeto, la información proveniente de su entorno y de la propia presencia de la persona. 

- Todos sabemos preguntar, todos hemos sacado información a nivel de andar por casa, pero ¿todo el mundo sirve para interrogar?
- No, no todo el mundo, no todos los profesionales de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad valen para interrogar. Es cierto que tienes que tener unas habilidades propias, y otras que se adquieren con el paso del tiempo, y con la experiencia. Pero no todo el mundo sirve para interrogar, es cierto.

- Eso me lleva a la siguiente pregunta ¿Cuáles son las habilidades, cuál la formación específica que se requiere?
- Evidentemente, cuanta mayor formación académica tengas, cuanto más experiencia propia del trabajo día a día, desarrollado durante muchos años en la misma especialidad y el conocimiento legal de las situaciones que se te presentan, ayudan mucho a formar el carácter de un investigador. 

- Voy a hacer una pregunta llena de prejuicios ¿Es mejor interrogar a un hombre o a una mujer?
- Yo no lo plantearía como si es mejor o no. Yo lo plantearía como qué es más difícil. Es más difícil interrogar a una mujer, porque las mujeres tienen mayor inteligencia emocional, se reafirman más en sus posiciones, es más difícil encontrar situaciones por las que quebrar la resistencia, la coraza que presentan en sus convicciones. Es complicado. 

- Creo que casi todo lo que conocemos sobre el interrogatorio los que no somos expertos es por el cine o por las series. No sé si podrías decirnos alguna escena, alguna película donde digas, mira, eso es realmente lo que hace la policía.
- Es cierto que hay alguna serie de televisión, o alguna película, que sí se pueden asemejar un poco al o que es la verdadera labor policial, pero el cine, la televisión, sacan mucho de contexto el trabajo policial. Ahora mismo no sabría decirte una escena concreta que pudiera vincularse a la realidad del trabajo. 

domingo, junio 26, 2016

Doctor Muerte

Harold Frederick Shipman, el Doctor Muerte.
 
Se considera que el mismo año que se licenció, en 1970, comenzó a trabajar y comenzó a matar. Pero sus asesinatos eran silenciosos. La mayoría de sus víctimas eran y siguieron siendo hasta que fue detenido, mujeres mayores de 75 años con graves problemas de salud que eran pacientes suyas.

En 1975 fue detenido por primera vez, pero no fue por estos sucesos, sino por falsificar documentos para obtener Petidina, un narcótico analgésico del que hacía uso propio y al que estaba enganchado.

Fue en 1977 cuando comenzó a trabajar en Hyde, al noroeste de Inglaterra y su carrera criminal cogió fuerza, pero nadie se percató de sus prácticas asesinas hasta que en 1998 la doctora Linda Reynolds empezó a sospechar del alto índice de mortalidad que había en el centro médico, unido al aumento de incineraciones a mujeres mayores que se estaban realizando en el propio hospital, todas ellas pacientes de Shipman. La doctora aseguraba que este médico estaba matando a sus pacientes, aunque aseguro no estar segura de si era negligencia o intencional. No obstante, denunció la situación y la policía comenzó las investigaciones. El caso era muy sospechoso, pero no lograron encontrar pruebas suficientes y abandonaron el caso.

Sin embargo, como suele ocurrir, el Doctor Muerte cometió un error con su última víctima. Hathleen Grundy, anciana de 81 años con buena salud falleció en junio de 1998 en su casa, tras la visita del doctor. La última voluntad de la mujer, según informó su abogado a la hija de la anciana, fue desheredarla, a ella y a sus nietos, y dejarle toda su fortuna, más de 75 millones de pesetas, a Harold Shipman. Pero la supuesta carta de la mujer se había escrito a máquina y su hija estaba segura de que su madre no tenía máquina de escribir ni sabía utilizarla. Por ello, denunció el suceso y la policía, que estaba esperando nuevas pruebas como agua de mayo, reabrió la investigación contra el doctor Muerte. La autopsia de la mujer señaló restos de morfina.  En un registro a la casa del médico, se encontró la máquina de escribir que había sido utilizada para falsificar el documento de la herencia. Tras ello, se exhumaron un total de 12 cadáveres cuya muerte era sospechosa y la cual había sido certificada por Shipman. En todos ellos, se encontraron rastros de morfina en una cantidad suficiente como para provocar una sobredosis. Las investigaciones continuaron, ahora sí, con pruebas más que suficientes, y en 1999 comenzó el juicio por un total de 15 muertes, producidas entre 1995 y 1998.

En 2000, Harold Shipman fue condenado a 15 cadenas perpetuas consecutivas, lo que significaba no salir de la cárcel. La policía, sin embargo, continuó las investigaciones por muertes certificadas por Shipman entre 1975 y 1998 en cuatro centros médicos diferentes.

La realidad es que, durante su carrera, más de 880 pacientes suyos fallecieron, de lo que él mismo certificó 521 muertes, la gran mayoría personas mayores con problemas de salud, lo que hace muy difícil determinar quienes fallecieron realmente por causas naturales y quienes, por la mano del Doctor Muerte.